Eternamente, endemientras

Quienes ya vivimos algunos años podemos afirmar – no sin cierto desconsuelo - que el amor tiene fecha de vencimiento. Que uno dijo, o le dijeron –o tal vez creyó escuchar – que ese amor era para toda la vida, eterno, omnipresente, es decir, inhumano. Una suerte de Gilamesh, Higlander o Marco Flaminio Rufo. Sabemos, por este último, que la inmortalidad de las cosas esta íntimamente ligada al olvido. Curioso reverso de amores que se quieren inolvidables, donde el sentido de la palabra siempre es olvidado cada vez que se repite.

Una canción de Tom Jobim y Vinicius de Moraes dispara esta breve reflexión de entre casa. Mas precisamente se trata de una canción, y un poema de Vinicius que se intercala –interviniendo - esa canción. Como una suerte pedagogía del universo sentimental, de las relaciones amorosas, letra, música y poema se entrelazan en un contrapunto que abre ricos y densos significados.
La canción es Eu sei que vou te amar y la primera versión apareció en 1959, en el disco Por toda minha vida. Música Tom Jobím, letra Vinicius de Moraes y la intérprete: Lenita Bruno mas una orquesta dirigida por su marido Leo Peracchi. Eran los comienzos de la bossa nova y, así como el disco de Elizabeth Cardozo en donde ya aparecía la batida de Joao Gilberto y la primera versión de Chega de saudade considerada pieza fundacional del movimiento estético y musical, la grabación de Lenita Bruno traía – en la voz de la cantante y en los arreglos orquestales - ecos de sonidos líricos y jazzeros prefigurando mucho de lo que después se conocería bajo el nombre de MPB.
Esta es la letra de la canción:

Eu sei que vou te amar
(Vinicius de Moraes / Antonio Carlos Jobim)

Eu sei que vou te amar
Por toda a minha vida, eu vou te amar
Em cada despedida, eu vou te amar
Desesperadamente
Eu sei que vou te amar

E cada verso meu será
Pra te dizer
Que eu sei que vou te amar
Por toda a minha vida

Eu sei que vou chorar
A cada ausência tua, eu vou chorar
Mas cada volta tua há de apagar
O que esta tua ausência me causou

Eu sei que vou sofrer
A eterna desventura de viver
À espera de viver ao lado teu
Por toda a minha vida.

La letra es contundente, La idea del amor es de totalidad, pero también de eternidad. Amar para toda la vida. Algo así como estructural, sin tiempo, cubriendo toda percepción sensorial, ocupándolo todo. No hay nada que el sentimiento amoroso deje afuera. También, de manera inversa, la vida es un vacío, desventura, de no estar con el ser amado. No hay resto que no sea entregado – aún lo que no se tiene – al amor. Es así por toda la vida.

El poema es más antiguo que la canción, o al menos se editó algunos años antes en el libro de Vinicius publicado en 1946 llamado Poemas, sonetos e baladas. Es el primer poema que aparece en esa edición: Soneto de fidelidade. En un disco grabado en vivo –el primero del poeta - en el Teatro Municipal de São Paulo en diciembre de 1965: Poesia e Canção, aparece el soneto en la voz de Suzana Moraes, hija de Vinicius. Sin embargo, en grabaciones posteriores, el poema aparece incluido, como un recitado, en la canción Eu sei que vou te amar (por ejemplo en los famosos recitales de La Fusa en Buenos Aires, en 1970, que Vinicius grabara con Maria Creuza y Toquinho y la dirección musical de Mike Rivas).

Soneto de fidelidade
(Vinicius de Moraes)

De tudo, ao meu amor serei atento
Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto
Que mesmo em face do maior encanto
Dele se encante mais meu pensamento

Quero vivê-lo em cada vão momento
E em seu louvor hei de espalhar meu canto
E rir meu riso e derramar meu pranto
Ao seu pesar ou seu contentamento

E assim quando mais tarde me procure
Quem sabe a morte, angústia de quem vive
Quem sabe a solidão, fim de quem ama

Eu possa lhe dizer do amor (que tive):
Que não seja imortal, posto que é chama
Mas que seja infinito enquanto dure.

Aquí también aparece esa idea del amor tiñendo todo. Sin embargo, hacia el fin del soneto – imagen también de algo que termina - otra idea se deja ver. Cuando la muerte, o la soledad lleguen, el poeta afirma que cada amor – como la vida - es finito, mas sin embargo, son infinitos en su momento. Es decir que se trata de eternidades provisorias, fragmentariedades que se quieren totalidades, e infinitos que sólo pueden serlo por su finitud.

Poema y canción, puestos en diálogo, trazan un panorama, una reflexión sobre lo absoluto y lo provisorio, sobre el fin de los sentimientos y sus instantes de eternidad. Hablan, poema y canción, de la misma experiencia, suerte de dos caras de la misma moneda, lógica complementaria que indica – y muestra – el carácter móvil de certezas y totalidades. Quizás el amor sea inmortal, en cuanto exista la posibilidad de olvido. Si los recuerdos apenas son recortes – palabras de referencias ambiguas -, el olvido hace posible lo eterno y el amar por toda la vida. Jorge Luis Borges, en El Inmortal, escribe, pensando esta eternidad como “…un mundo sin memoria, sin tiempo…” y un lenguaje que “…ignorara los sustantivos, un lenguaje de verbos impersonales o de indeclinables epítetos.” Tal vez el lenguaje de las relaciones amorosas, en sus destellos de eternidad, sea aquel que buscamos comprender y sin saber cómo, algunas pocas veces hablamos.


Café Azar
Posadas, fines de Febrero de 2010. -

5 comentarios:

A! dijo...

que grande roberto carlos. hace todo lo posible x ser un grasa, preo sigue siendo un capo.
y q buena peli highlander. bah, en comparación a batman begins (q le copia mal varias cosas importantes), highlander era citizen kane

saludos

Sil Machado dijo...

Se busca comprender andando el "momento provisorio"... Cuando lo eterno te alcanza, todas las categorías son absolutas, inexistentes.
El amor es como el tiempo, y nosotros, apenas pasajeros...

Anónimo dijo...

que se le va hacer?

Hernán dijo...

Ser inmortal es baladí, los enamorados lo son: ignoran la muerte, al menos en el instante de la promesa de eternidad, instante provisorio y circular como el principio rotatorio de ciertas religiones del Indostán aludidas por Borges donde "cada vida no tiene principio ni fin, cada vida es efecto de la anterior y engendra la siguiente, pero ninguna determina el conjunto..."
"Adoctrinada por un ejercicio de siglos, la república de hombres inmortales, (de enamorados), había logrado la perfección de la tolerancia y casi con desdén. Sabía que en un plazo infinito le ocurren a todo hombre todas las cosas: le pasan todos los amores

Anónimo dijo...

¿cuánto dura el infinito? A veces se hace más largo de lo necesario... ya no se trata de amor.
¿decidia, compasión?

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